La reforma electoral abre una ventana de oportunidad para mejorar el modelo de elección judicial: magistrado Felipe de la Mata
25/Febrero /2026 / Sala Superior 59/2026
Ciudad de México
El magistrado de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) Felipe de la Mata Pizaña sostuvo que la próxima reforma electoral representa una ventana de oportunidad para corregir las áreas de mejora evidenciadas en 2025 al modelo de elección judicial, por ejemplo, modificar la fecha de los comicios para que no coincidan con las elecciones de partidos políticos, a fin de evitar una sobrecarga institucional que comprometa su eficiencia.
Al participar en la mesa “Reforma judicial y consolidación democrática”, en el Foro México en Transformación: Desarrollo, Igualdad y Democracia, organizado por el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la Universidad Nacional Autónoma de México (IIJ-UNAM), sostuvo que es indispensable cuidar a las instituciones y no someterlas a un “estrés traumático” derivado de procesos simultáneos de gran magnitud.
Asimismo, planteó que el Senado defina desde la convocatoria los criterios de paridad para garantizar reglas claras desde el inicio; establecer un solo comité de selección; eliminar la tómbola y sustituirla por mecanismos objetivos basados en exámenes de conocimientos, cursos y calificaciones; y reducir el número de candidaturas para simplificar boletas que —afirmó— hoy resultan excesivamente complejas.
El magistrado De la Mata explicó que el modelo vigente tiene deficiencias importantes, con disposiciones contradictorias y de aplicación práctica compleja, por lo que su implementación requirió que el TEPJF recurriera a principios constitucionales para hacerla operativa. Sin embargo, llamó a no caer en maniqueísmos y a analizar tanto el modelo anterior como el actual con racionalidad y rigor científico.
La magistrada de la Sala Regional Monterrey del TEPJF, María Guadalupe Vázquez Orozco, afirmó que la democratización del sistema de justicia no es un punto de llegada, sino un proceso en construcción que implica transformar estructuras y mentalidades, además de que exige fortalecer la independencia judicial, ampliar la legitimidad social y consolidar una justicia que sea al mismo tiempo constitucionalmente sólida y socialmente responsable.
Sostuvo que la apuesta de la reforma judicial fue clara y contundente: acercar la justicia a la ciudadanía. Explicó que ello implica no sólo abrir el acceso a los cargos mediante mecanismos democráticos, sino también garantizar que la justicia sea accesible, imparcial, transparente y sensible a la pluralidad de problemáticas sociales. Acercar la justicia, afirmó, significa construir instituciones que escuchen, rindan cuentas y respondan a las exigencias de una sociedad cada vez más consciente de sus derechos.
El investigador del IIJ-UNAM y organizador del foro, Jaime Cárdenas Gracia, señaló que, desde un punto de vista histórico y político, el método de elección por voto popular en nuestro país llegó para quedarse, probablemente por muchos años.
Consideró que corresponde a los académicos, a las y los magistrados, a los legisladores y con el poder revisor de la Constitución, modificar este sistema para facilitar la votación, lograr mayor libertad en los procesos electorales de jueces, magistrados y ministros, lograr condiciones democráticas y una mayor participación de la ciudadanía en los procesos judiciales. Este sistema sí puede modificarse y mejorarse, puntualizó.
El investigador del IIJ-UNAM Jesús Ricardo Miranda Medina afirmó que México entró hace apenas unos cuantos años “a una época de transformación global en lo político, económico, social y cultural” que ya no tiene marcha atrás y, en este contexto, la reforma judicial “no es un capricho de nadie”. Coincidió en que dicho modelo de justicia llegó para quedarse y, por tanto, lo conducente es ver la forma de mejorarla y fortalecerla, indicó.
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